Nando desde Maspalomas. E-MAIL 7 (13/07/2010)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Nando desde Maspalomas. E-MAIL 7 (13/07/2010)

Mensaje por Nando el Sáb 20 Nov 2010, 23:45

El barco atraco en las Palmas de Gran Canaria. Salí delpuerto en busca de la biblioteca para contactar con un compañero que me alojaríauna noche. Piso compartido y paseo por Las Palmas con mi compañero. Despuésfuimos a un pub hasta las tres de la mañana.

Al día siguiente deambule por la ciudad, jugué al ajedrez en una plaza céntricay a dormir en el paseo marítimo, justo encima del techo de la cruz roja yenfrente de la policía portuaria.
Dormí bien tranquilo y a la mañana, salí andando dirección Maspalomas por la autovía,sin comer nada. Me esperaban cincuenta y ocho kilómetros de camino.

A unos tres kilómetros encontré en el arcén, un paquete de almendras de obleacon turrón dentro, de esas que se suelen comer por navidad que hicieron supapel aportándome azúcar suficiente para el tramo. Llegue a un túnel y elcontrolador de trafico salió de su caseta para hablar conmigo.

Después de comprobar que mi estado era perfectamente saludable y me encontrabaen condiciones optimas para cruzar, me informo de que no se podía andar por el túnely que si me veía la policía me pararían, le dije que ya me arreglaría yo con lapolicía y el hombre corto el carril derecho y cruce el túnel.

Sobre los veinticinco kilómetros, llegue a Telde con los pies que empezaban adecir, suficiente. Me dispuse a buscar un sitio donde poder comer, un comedorsocial o albergue, pero no había nada en este pueblecito pequeño. Cogí un cartóne hice un cartel "de peregrinación, nada de dinero, solo comida" y mecoloque en la puerta de un supermercado.

La gente entraba y leía el cartel, era muy curioso, al salir muchos de ellos medaban dinero, (siempre al revés, no sé como lo hacemos, si pidiera dinero, me daríancomida, si pides comida te dan dinero) para que me comprara lo que quisiera ypor supuesto se quedaban a cuadros cuando les respondía que no lo quería y seiban descolocados, sin entender nada. En media hora me habían dado, una barrade pan, pistachos, leche, cereales, yogures, un bollo de chocolate y algunacosa más que no recuerdo. Si hubiera cogido el dinero, habría juntado en esamedia hora unos quince euros. Me fui a un parque y me zampe casi todo y deje laleche y los cereales para la mañana siguiente.

Dormí en una isleta ajardinada, por donde no circulan transeúntes. Volví adormir como un bebe, compartiendo la isleta con algún que otro lagarto juguetón.
Cuando despunto el sol y bien desayunado, continúe mi camino. En una panaderíame llenaron la botella de agua y a la autovía otro vez.
Después de unos veinte kilómetros andados y habiendo pasado Vecindario, encontréuna gasolinera para descansar. Deje la mochila y saque el dedo, haber si habíasuerte y alguien me cogía. En diez minutos paro un hombre. No abrí el pico enlos diez kilómetros que me quito. Una cotorra que lo sabía todo, menos mal quesolo eran diez kilómetros, bla bla bla bla, bla bla be ti, madre mía, cuanta energíaderrochada sin ningún sentido. Si lo que decimos no es más bello que elsilencio, es mejor no decirlo y conservar esa energía.

Llegue a mi destino y me dirigí al centro social, donde el ángel de Tenerife mehabía enviado, pero era Domingo y estaba cerrado. Pase todo el día a base decereales. Dormí en un banco de un paseo precioso que da a las dunas de Playadel Inglés.

Los turistas paseaban y hacían "futin" (la vena conquense, ya sabéisjajaja). La lepra social no te abandona y menos aquí, sitio turístico cien porcien. Dicen que "España" (punto del planeta) es de los españoles, aquíse ve claramente que España como cualquier otro país, es de los que tienendinero, no de los españoles. Hay hotelazos, casas enormes cerca de las playas,casinos y todo tipo de centros comerciales y de ocio, pero no hay un alberguepara dormir o duchas públicas, sin que tengas que pagar uno con veinte euros.

Seguro que la mitad de la masa turística es de ambiente "guey" y lasdunas de la playa el sitio de concentración, a si es que era de esperar que Cupidopor diez euros viniera de visita al banco del paseo.
A la mañana siguiente volví al centro, lo primero que me dieron fue un par debesos y un abrazo, madre mía, con lepra y todo y oliendo a tigre, menudosrecuerdos me trajeron, ya casi no me acordaba de que estas cosas existen (ironía)y me di cuenta que el universo me había traído al sitio correcto.

Me dieron un bocadillo de queso, que no me comí, si no que devoré, tenia muchísimahambre, no me dio tiempo ni a sentarme para comérmelo.

Cuatro niñas incansables, con un corazón que no les cabe en el pecho, ayudadaspor unos cuantos voluntarios, realizan un trabajo increíble. Los besos y losabrazos, son pan de cada día, la sonrisa por bandera siempre, mientras sejuegan su integridad física y mental entre, ladrones, jonkis, gentedesequilibrada por todo tipo de cosas y sustancias, peleas, gritos, insultos,amenazas, puñetazos a las paredes e intentos de usuarios que han sidoexpulsados en tirar la puerta abajo. Gastan una paciencia infinita y a veces seles llenan los ojos de lágrimas por la impotencia de no poder ayudar a esaspersonas y nunca por el quilombo que les forman. Siento verdadera admiraciónpor el trabajo que realizan y el espíritu que le ponen.
Me cuidan increíble.

Dormí unos tres días en el banco del paseo, hasta que un nacido en Alemania deunos cincuenta años, se acerco y me acaricio la cara y la pierna y se alejounos diez metros, metiéndose entre dos plantas del paseo, a la espera. Sentírepulsión y asco, me levante y fui hacia él;

- Me parece que estas completamente equivocado.
- Está todo bien, me dijo y se marcho.
La bajeza interior de una persona que se quiere aprovechar de la supuesta debilidadde una persona que no tiene techo, para satisfacer sus deseos carnales, siendoen esta situación enfermizos, genera su karma, sembrando en el presente, ycuando estas personas recogen lo sembrado, en esta sociedad de apariencias, laspersonas cercanas dirán;
- Que injusta es la vida, con lo buen hombre que es, no se merece lo que le estápasando.
Cada uno de nosotros sabemos y las casualidades no existen, la naturaleza es sincrónicaperfecta. Por muy rápido que corras no podrás nunca, huir de ti mismo. Esto noes un juicio a la persona, solo siento compasión por él, solo es un ejemplopara que cada uno se haga consciente de sus actos.

A la noche siguiente, dormí a las puertas de un supermercado abandonado en lasescaleras de acceso a la playa, justo detrás de una columna que me apartaba delos transeúntes.
Dormí varias noches en completa tranquilidad.

Una noche, apareció en el supermercado una pareja de Burgos con una historia increíble,les dije que estaban en su casa y les ayude en todo lo que pude. Me acompañaronunas noches en lo que llamaban el hotel Nando, durmiendo en una esquina.

Una noche mientras dormíamos una pareja de alemanes cincuentones completamenteborrachos, vinieron a mear justo al lado de ellos, como a un metro, señal derespeto y humanidad por su parte, sin cortarse nada.

La noche de San Juan vino a visitarnos la intolerancia y mientras dormíamos ungrupo de chavales arrojaron una piedra, dando gracias que la piedra pesaba másde un kilo y no consiguieron lanzarla muy lejos y llego rodando justo a mediometro de donde yo dormía. Por supuesto, quien tira la piedra esconde la mano ycuando me levante, no había nadie, retire la piedra y seguimos durmiendo.

Un día, apareció en el centro un chaval con problemas varios. Hablamos unmomento a la hora de comer y no lo volví a ver ese día. A la mañana siguientevino buscándome al centro, para ofrecerme una habitación en su casa y abandoneel hotel Nando, después de unas quince noches y un montón de experiencias.
avatar
Nando
Admin

Mensajes : 43
Fecha de inscripción : 10/09/2010

Ver perfil de usuario http://losviajesdenando.foro-activo.es

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.