ARTICULO DE OPINIÓN A LA REVISTA REDES PARA LA CIENCIA

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ARTICULO DE OPINIÓN A LA REVISTA REDES PARA LA CIENCIA

Mensaje por Nando el Mar 21 Dic 2010, 22:46

ARTICULO DE OPINIÓN A LA REVISTA REDES PARA LA CIENCIA

Les escribo este artículo, después de haber leído el número 8 de su revista y haber observado, que los tres primeros artículos, que a simple vista no tendrían relación entre uno y otro, se encuentran completamente ligados.

Primero, explicare y ampliare el segundo artículo “Dos hemisferios para dos formas de mirar” con el fin de poder proporcionar más información sobre este tema y abrir otra forma de visualizar como trabaja el cerebro y lo que recrea nuestra mente, para luego utilizar el primer artículo “Eduard Punset charla con Alun Anderson” como ejemplo de lo explicado anteriormente, analizando el enfoque y funcionamiento del cerebro sobre los dos hemisferios del entrevistado, su manera de enfocar la realidad, que nos llevara a entender mucho mejor el tercer articulo “la maldad bajo lupa”, y podremos observar como confluyen en materia mental y cerebral, la ciencia y la espiritualidad, la física cuántica y la teología, oriente y occidente en un mismo punto.

Intentare hacerlo, lo mas explicito y simple posible y ruego perdonen la extensión, ya que el cerebro es el órgano más complejo y desconocido de nuestro cuerpo y el tema puede resultar de difícil comprensión para el lector.


DOS HEMISFERIOS PARA DOS FORMAS DE MIRAR.
LAS DOS PARTES QUE CONFORMAN NUESTRO CEREBRO PROCESAN LA REALIDAD DE MANERA DISTINTA Y COMPLEMENTARIA.
(POR SUSANA PINAR)

(En negrita los artículos de la revista)
(En letra normal, los comentarios del que aquí escribe)

Si observamos atentamente un cerebro, veremos que está formado por dos mitades; ambas, a pesar de estar muy próximas, están separadas la una de la otra. Y no solo eso. Algunas de sus funciones existen en ambas partes – aunque pueden diferir en tamaño-, mientras otras muchas solo aparecen en una de ellas; es decir, cada hemisferio está especializado en realizar tareas concretas. A cada especialización se la denomina lateralización cerebral.

Durante mucho tiempo se pensó que fue este fenómeno lo que nos elevó -es un decir- por encima del resto de especies, puesto que se relacionó la lateralización con la capacidad para el lenguaje y la habilidad de crear herramientas. Sin embargo, resulta que contar con hemisferios cerebrales especializados es común en otros animales.

Es fácil observar pruebas de esto en algunas conductas; por ejemplo, el 90% de los loros prefieren posarse sobre la pata izquierda, mientras los peces, a girar todos hacia un mismo lado cuando se encuentran un obstáculo, y los monos reconocen el miedo mejor cuando lo ven reflejado en otro rostro en el lado izquierdo de su campo visual.

La mayor parte de los vertebrados muestran signos de lateralización. Nosotros también, al fin y al cabo el 85% somos diestro y un 15% zurdos.

Pero, ¿por qué esta división de funciones? ¿Qué sentido tiene? La mayoría de los científicos piensan que permite un ahorro biológico, puesto que se evita que se tengan que duplicar los circuitos cerebrales, de forma que el espacio se aprovecha mejor. Además, se previenen respuestas incompatibles por parte de ambos hemisferios y aumenta su efectividad.

La lateralización afecta a fenómenos tan importantes y complejos como el lenguaje, el movimiento, las emociones y la atención. Sin embargo y a pesar de este trabajo por separado, ambas mitades cerebrales están condenadas a entenderse. Se comunican gracias a una estructura llamada “cuerpo calloso” -formada por 300 millones de fibras neuronales- que actúan como una enorme autopista nerviosa por la que circulan millones de bits de información.

Como observamos hasta aquí, el artículo nos muestra como el cerebro como sus dos hemisferios se encuentra funcionando, trabajando, procesando por separado. Cada hemisferio se encarga de realizar tareas concretas, pero ciertas tareas se encuentran en ambos hemisferios. Y es cierto. A esta manera de funcionar por separado de los dos hemisferios, a la lateralización científica, se la denomina en oriente “Dualidad mental o dualidad del ser”

Lo primero que deberemos entender, es que la naturaleza es perfecta en su creación y que el correcto funcionamiento del cerebro, es que estas dos partes trabajen al unísono, como una sola, en completo balance energético entre sus dos hemisferios y que las cualidades que se encuentran en un lado complementan las del otro y viceversa, creando un solo y completo funcionamiento del cerebro. Una sola realidad, “las dos partes están condenadas a entenderse”.

Si observamos otros órganos, como el corazón, su equilibrio se encuentra en perfecto balance y su manera de funcionar es completamente acompasada para toda la vida (imaginan el corazón con un funcionamiento descompasado, el desastre que esto, produciría en el organismo).

También podríamos observar que ambos lados de nuestro cuerpo, se comportan de una manera perfecta a la hora de andar, en el que, cuando avanzamos la pierna izquierda, el lado derecho se comporta perfectamente creando el balance gravitatorio necesario para mantenernos erguidos mientras caminamos. Uno complementa al otro, creando la unión de ambos lados en un solo cuerpo que funciona al unísono.

Mencionar que el universo no necesita ahorrar espacio, ni duplicar los circuitos, ese es el espacio perfecto, con sus circuitos perfectos, la necesidad de ahorrar proviene de la forma de mirar la realidad por los científicos desde el desequilibrio que existe entre ambos hemisferios y su funcionamiento dual (cosa que se demostrara y se comprenderá más adelante).

Veamos cómo funciona cada hemisferio por separado, sobre las cualidades de cada uno.


POCO MENOS DE KILO Y MEDIO, EN DONDE HABITA UN MUNDO, O MEJOR DICHO, DOS.
TODO DEPENDE DE LA MITAD CON QUE SE MIRE...

El hecho de que las dos mitades sean diferentes no solo implica distintas utilidades, también afecta en la relación espacio temporal y en cuestión de organización. Si los comparamos con un ordenador, pondríamos que nuestro hemisferio derecho funciona como un procesador en paralelo, mientras que el izquierdo lo hace como uno en serie. Veamos exactamente qué tipo de información y que sensaciones nos ofrece cada uno de ellos.

El aquí y el ahora, nuestro presente, es el leitmotiv del hemisferio derecho. Es el encargado de pensar (no pensar, si no procesar) en imágenes, procesar los rostros y albergar las habilidades y sensibilidades artísticas. También reconoce la entonación de las voces y aprende con el movimiento del cuerpo. La realidad tal y como la percibe, es un todo, una unidad en la que la conciencia de cada momento que vivimos -tanto lo que sentimos interiormente como lo que nos llega exteriormente- se percibe sin divisiones entre nosotros y lo que nos rodea.

Como bien se explica, el hemisferio derecho es el de, el “aquí y ahora”, es el del presente. Procesa la información, no la piensa, la procesa a través de los sentidos, sin división, como un todo. Procesa la única realidad, el presente.

Añadir a esto, como vemos más abajo, que el hemisferio derecho controla la parte izquierda del cuerpo, donde se encuentra el corazón. Es el encargado de procesar lo que se siente en el momento presente.

Si observamos todas las características que se le atribuyen, vemos que pertenecen al presente y a la capacidad de sentir. Podríamos decir que las habilidades son innatas y nuestro cerebro se encarga de desarrollarlas en la vida a través de la experiencia. Habilidades como, música, arte, creatividad, fantasía, genio viene dadas por la inspiración, algo que se siente en el momento presente, al igual que percepción y expresión de emociones, corresponden a este tiempo.


HEMISFERIO IZQUIERDO / HEMISFERIO DERECHO

CONTROL MANO DERECHA CONTROL MANO IZQUIERDA
PENSAMIENTO LINEAL PENSAMIENTO HOLISTICO
LENGUAJE MUSICA
ESCRITURA ARTE
LOGICA CREATIVIDAD
MATEMATICAS FANTASIA
CIENCIAS GENIO
PERCEPCIÓN
EXPRESIÓN DE EMOCIONES

Una realidad bien distinta es la de nuestro hemisferio izquierdo, que se dedica a sopesar el pasado y el futuro, diseccionando ambos en minúsculos detalles. Esta información es clasificada y ordenada, de manera que se asocia lo aprendido en el pasado y se proyecta hacia el futuro y todas las posibilidades que este conlleva. Este hemisferio pues, analiza las experiencias vividas y hace planes para lo que está por llegar. Además piensa en palabras, números y conceptos matemáticos y le encanta la rutina y la repetición. Es una voz interna que no para de dialogar consigo mismo y entre otras cosas, nos recuerda quienes somos, aislándonos y diferenciándonos de todo lo demás.

Mal compañero de viaje es nuestro hemisferio izquierdo. Este hemisferio controla el lado derecho de nuestro cuerpo y es el que procesa la información intelectual o desde el intelecto.

Al pasado no se puede volver y el futuro es una ilusión, y me explico:

Si observamos el pasado encontraremos que nuestro hemisferio izquierdo procesa una información que ya ha sido procesada por el hemisferio derecho, cuando se vivió en el presente a través de lo que se sintió y fue asimilado y almacenado en el subconsciente. Pero nuestra mente viaja a ese pasado constantemente y no lo trae de vuelta a nuestro presente y dejamos de percibir la realidad presente, mientras andamos perdidos en esa conversación interior sobre el pasado, pensando y “taponando” el funcionamiento del hemisferio derecho en el presente.

Mientras que la mente está ocupada con el pasado, dejamos de observar cosas a nuestro alrededor que pertenecen a la realidad presente. Nuestro hemisferio deja de procesar información de los sentidos, al no tener percepción del presente. Perdemos la consciencia de nuestro presente, mientras pensamos o divagamos sobre algo que ya paso, que no podemos cambiar, porque no podemos volver.

El hemisferio izquierdo está trabajando en pasado, no en presente, que sería su posición correctamente natural, en donde los dos hemisferios se encontrarían trabajando en la misma realidad, posicionados en el mismo tiempo y por lo tanto trabajando al unísono, complementándose uno con el otro. Observamos entonces, un desequilibrio entre ambos, en el que el hemisferio izquierdo predomina sobre el hemisferio derecho.

Pongamos un ejemplo; Una persona anda por la calle pensando en problemas del pasado, está rodeada de arboles y flores preciosas que va encontrando en el camino, pero llega su destino pensando en estos problemas que nunca resolverá, porque ya han ocurrido y perdiendo de vista lo que ocurrió al andar, sin percibir la belleza de las flores, manteniéndose concentrado en el pasado. Ni los arboles, ni las flores han pertenecido a su realidad, cierto es que estaban ahí, pero la percepción estaba puesta en otra realidad pasada, perdiendo la del presente.

Mucha gente, anda sumida en problemas del pasado que abocan en pérdida del sentido real, en incomprensión del problema y por lógica en sufrimiento.

Con el futuro se produce exactamente lo mismo, nuestro hemisferio izquierdo nos la vuelve a jugar. El hecho de que nuestro hemisferio izquierdo se encuentre superpuesto al derecho, nos hace que no nos demos cuenta de que el futuro es una ilusión creada por nuestra mente en desequilibrio energético. Que no es real.

El hemisferio izquierdo “asocia lo aprendido en el pasado y se proyecta hacia el futuro y todas las posibilidades que este conlleva”.

Las posibilidades de futuro son tan infinitas, como inexistentes, de hecho siempre dependen de lo que el individuo realice con sus acciones en su presente, que serán las que creen su futuro, o bien, de los acontecimientos externos (tanto de otros individuos, como de la naturaleza) que ocurran en el presente.

Imaginemos que una persona ve una planta de tomates que necesita agua y le proporciona agua. La planta vive y con el tiempo dará tomates, que éste podrá comer. Pero si por el contrario el individuo pasa de largo y no proporciona esa agua necesaria para la planta, el futuro cambia por completo, la planta muere y el individuo se queda sin comer tomates.

Cada persona, decide en cada momento presente que acción realiza y dependiendo de esta acción, el futuro será completamente diferente, con lo que podremos decir, que el futuro se construye desde la acción en el presente (esto es lo que en filosofía se entiende como “libre albedrío”), y que por mucho que trabaje y planeé el hemisferio izquierdo, siempre dependerá de lo acaecido en el presente. Además, cuando supuestamente (según lo mira el hemisferio izquierdo) llegues al futuro que planeo la mente, la realidad es que siempre nos encontramos y permanecemos en el presente, que es la única realidad.

Una mente en equilibrio entre sus dos hemisferios, es consciente de que el tiempo no existe en las tres formas que genera el hemisferio izquierdo, pasado, presente y futuro, que componen la realidad actual. Cuando los dos hemisferios se encuentran en su correcta posición, presente, solo existe un tiempo, el “ahora”.

Otra prueba bien fácil de observar sobre el desequilibrio entre ambos hemisferios, es que, en nuestra sociedad, la vida para la inmensa mayoría de nosotros está basada en la rutina y la repetición, actitudes que corresponden al hemisferio izquierdo, dos cosas que se convierten en enemigas de nuestro propio ser, de nuestra propia naturaleza, y que en muchos casos dan lugar a ansiedad, depresión, enfermedad, síntomas significativos del mal funcionamiento de nuestro cerebro.

Es esa voz interna que no para de dialogar consigo misma y, entre otras cosas, nos recuerda quienes somos, aislándonos y diferenciándonos de todo lo demás

Los dos hemisferios tienen su propia voz (de la voz del hemisferio derecho es de la que habla Sócrates en los libros de Platón), pero mientras el izquierdo no para de dialogar consigo mismo, durante todo el tiempo, sobre pasados inolvidables y futuros ilusorios, la voz del derecho que, como no puede ser de otra manera, pertenece al presente y es espontanea, al igual que la inspiración, de donde surgen o nacen las características del hemisferio derecho, pasa desapercibida entremezclándose, diluyéndose y perdiéndose en el olvido para cada uno de nosotros, entre medias de toda esa conversación irreal y que nos mantiene lejos de la realidad.

Observemos también, que si el hemisferio derecho funcionara correctamente al unísono con el izquierdo, la realidad que resultaría de este hemisferio y de su correcto funcionamiento seria que estaríamos unidos completamente al universo sin diferencias, seriamos uno con todo. Por lo tanto, el desequilibrio entre ambos, con mayor poder del izquierdo y la desaparición u ocultación del derecho, te aísla y te diferencia de todo lo demás, taponando y omitiendo esta realidad y creando una realidad y una identidad falsa. Un “yo” ilusorio. Un “yo” separado de todo lo demás. Un “yo” egocéntrico y egoísta que se encuentra representado por los sabios, tanto de oriente, como de occidente desde hace miles de años.

Entonces podemos observar que, para el hemisferio derecho existe el “ser” y para el derecho existe el “yo” y en la vida cotidiana, en esta sociedad, está perfectamente representado y predomina el “yo”, todos aislados y llenos de diferencias, y olvidado el “ser” la unión entre todos lo demás sin diferencias. Dualidad mental.

Ahora... lo que acabamos de observar es una mente dual. Desde esta mirada científica, observando cómo funciona nuestro cerebro con ambos lados trabajando por separado, podemos entender mucho mejor la dualidad teológica o la de oriente.

Pero... ¿Por qué este mal funcionamiento? ¿Por qué se genera este desequilibrio? ¿Por qué se genera esta división entre los dos hemisferios, que nos lleva a percibir cosas irreales, como nuestra propia identidad y que nos sume completamente en la confusión?

Es como si tuviéramos un computador con unas capacidades enormes y solo pudiéramos utilizarlo para ver Internet y solo algunas páginas, por no saber utilizarlo.

Al mirar la naturaleza, uno observa que es perfecta, que es sincrónica perfecta y nuestro cerebro, como un biocomputador no está exento de esa perfección. Entonces... ¿por qué no funciona en equilibrio, como una sola mente, con una sola voz en donde los dos hemisferios trabajan sin división, fusionando sus habilidades?

Pongamos algunos ejemplos para entender esto mejor;

Imaginemos que fabricamos un coche con las mejores prestaciones. El top en tecnología del automóvil. Este coche nos servirá, para desplazarnos de un lugar a otro y recorrer esa distancia en el menor tiempo posible, con la mayor seguridad y disponiendo del mayor confort existente hasta el momento.

Vamos a una carretera a probar el coche. Todo es perfecto. Todo reúne las condiciones perfectas, pero en vez de colocarlo en horizontal sobre las ruedas, lo colocamos en vertical apoyado sobre la parte trasera del coche. ¿Qué ocurriría? Que seguiríamos teniendo exactamente lo mismo que teníamos, el mismo coche, con las mismas prestaciones, una carretera perfecta, un sitio de donde partir y a otro donde llegar, pero nada de esto es posible si no lo colocamos en su posición correcta, en su posición natural, en horizontal y sobre las ruedas.

Este es el problema que padecemos, nuestro cerebro funciona a una capacidad muy inferior de la que posee por naturaleza, debido a que el hemisferio izquierdo no se encuentra colocado en su posición natural, como vimos anteriormente.

Como dije, la posición correcta del hemisferio izquierdo es el presente. Si lo que nos confunde es esa voz que no para de dialogar, habrá que callarla, para empezar a escuchar la voz del hemisferio derecho, o lo que es lo mismo, concentrar la atención del hemisferio izquierdo en un punto concreto en tiempo presente. Como por ejemplo, se aprecia en la meditación, concentrando el hemisferio izquierdo en la respiración, que por supuesto corresponde al momento presente y se obliga a este hemisferio a trabajar en su posición correcta.

Ahora, al trabajar en su posición real, el taponamiento desaparece y más energía accede al hemisferio derecho, estimulando zonas nuevas y reforzando energéticamente otras, dando pie a poder encontrar un balance energético entre ambas.

Otro ejemplo lo podríamos obtener de la música.

El músico concentra el hemisferio izquierdo en el instrumento, en las notas, en los acordes. En este momento las dos partes se encuentran trabajando al unísono en el mismo tiempo presente. El músico es capaz de sentir mucho más intensamente, por el paso de energía a su hemisferio derecho y a la vez cantar y hablar, actividades que se representan en el hemisferio izquierdo, lo que demuestra que ambos se encuentran trabajando al unísono y que la buena posición del izquierdo, fortalece y amplia la capacidad del derecho.

Hay infinidad de maneras de colocar el hemisferio izquierdo en su posición, porque en sí, lo que se trata es de concentrarlo en el momento presente, en la realidad y no dejarlo divagar anulando la otra parte.

No es de extrañar que maestros orientales dijeran; -Hagas lo que hagas, hazlo despacio, se consciente de cada cosa que haces, si andas, se consciente de cada paso, de cada movimiento. Si bebes agua, se consciente de su frescura y de cómo entra por tu garganta y enfría tu estomago-. Esto es lo mismo que decir; -acostumbra tu hemisferio izquierdo a trabajar en su perfecta posición. Deja que tus dos hemisferios trabajen en equilibrio, en el mismo tiempo y te harás uno con todo, uno con el universo-.

Los conocimientos orientales se encaminan, a través de la meditación, hacia la disolución y desaparición del ego, que como vimos, es una identidad falsa e ilusoria creada por el desequilibrio entre hemisferios y que, para que desaparezca, hay que colocar el izquierdo en su posición natural, que es exactamente lo que hace la meditación.

Podríamos explicarlo, también sobre la física cuántica.

Si la materia son átomos vibrando a alta velocidad y nosotros somos materia, entonces, también estamos vibrando al igual que todo lo demás.

Imaginemos ahora una línea en vertical sobre el suelo compuesto de átomos e imaginemos que esa línea se compusiera de tres partes. Tres partes de la misma línea. Si viéramos la línea vibrar de izquierda a derecha repetidamente a baja velocidad, lo que seguiríamos viendo seria la misma línea, ahora a la derecha y ahora a la izquierda. Pero si una de las partes de la línea se desencajara y no fuera al unísono con las otras dos, el resultado sería que mientras dos se encuentran a la derecha, la otra estaría a la izquierda y viceversa.

Si el recorrido imaginario de la vibración de la línea de izquierda a derecha fuera de cinco centímetros y aplicáramos alta velocidad hasta poder crear materia, en los dos casos, obtendríamos el mismo resultado a simple vista, un rectángulo de cinco centímetros de ancho sobre el suelo, pero su masa molecular sería diferente o bien, habría un cambio en la frecuencia de onda que emite la vibración, que explicaría, que mirando la misma realidad, con los mismo ojos, tengamos una percepción y comprensión diferente de la realidad, provocada por una frecuencia de onda diferente en la vibración de nuestro cerebro..

Esto es lo que pasa con nuestra mente, al desequilibrarse el hemisferio izquierdo y no trabajar conjuntamente con el derecho, la vibración mental cambia y provoca una realidad completamente diferente. A simple vista, todo se ve igual, pero la percepción de la realidad cambia por completo.

De la misma forma podríamos explicarlo sobre la teología.

Pongamos que la vida, la energía que tenemos dentro, es el alma, el espíritu o como queramos llamarlo. Luego está el cuerpo y por otro lado la mente. Tenemos tres partes diferentes. Con el cuerpo y la mente no hay problema para explicarlo, son cosas corpóreas que se pueden apreciar, pero con el alma, la cosa cambia... no es nada fácil de explicar si no se cuenta con el hemisferio derecho.

Imaginemos un río con sus dos orillas. En una estaría el cuerpo y en la otra estaría el alma y la mente serviría de puente para unir una orilla con la otra, puente entre cuerpo y alma. Cierto es que tenemos las tres cosas, pero... ¿qué pasa si el puente no se encuentra colocado justo encima del río uniendo las dos orillas, si no que se encuentra en la orilla del cuerpo? Que el cuerpo no puede conectar con el alma, porque el puente no se encuentra colocado en su posición correcta.

Volvemos a tener todos los elementos, pero es requisito indispensable de la naturaleza, que cada uno de ellos se encuentre en su posición correcta.

Si una persona tiene activado su hemisferio derecho, no necesita que nadie le explique que es el alma o el espíritu, ya que ésta, es una cosa de la que se tiene conciencia de ella a través del sentimiento, cosa que corresponde al hemisferio derecho. Luego veremos como Jill Bolte, habla con total normalidad sobre el espíritu después de haberlo sentido en su experiencia y haber utilizado el hemisferio derecho.

¿Pero, entonces cual es la razón por la que se origina el desequilibrio entre ambos hemisferios, si el cerebro no está exento de esa perfección natural?

Observemos un ejemplo natural de la mente funcionando en equilibrio;

Si observamos a los niños sobre lo que se ha explicado antes, veremos que estos son unos maestros.

Desde que nacen, su cerebro (o biocomputador que viene de serie con el disco duro, completamente limpio) con sus dos mitades, procesan la información al unísono, a la perfección. Aprender a andar, aprender a hablar. No les hace falta que los enseñemos, aprenden solos, nos ven andar, nos oyen hablar.

Hay miles de ejemplos en su comportamiento. Se caen, se hacen daño y a los cinco minutos están jugando concentrados en el juego, en el presente y se olvidan del dolor, de lo sucedido en el pasado. No están pensando en lo que pasó. Están jugando. Los dos hemisferios se encuentran en el tiempo correcto, en el presente.

Son espontáneos, sinceros, hacen y dicen lo que sienten en el momento presente, síntoma del correcto funcionamiento de los dos hemisferios. Tiene una capacidad para sentir enorme, son todo corazón y nada pensamiento. Son elásticos, muy flexibles (cualidades que perdemos después) y mil cosas más. Poseen una energía preciosa, una vitalidad que desborda a cualquiera. La energía circula en el cerebro por sus dos hemisferios, sin que una parte bloquee la otra.

Entonces el desequilibrio se genera desde el exterior.

La sociedad al completo, desde su inconsciencia, trabaja para anular la energía del hemisferio derecho, activando y ejercitando el hemisferio izquierdo, provocando con el tiempo, la desestimulación, el abandono y desuso de uno y la estimulación, ferviente actividad y uso del otro, que tapona y bloquea el derecho, creando el desequilibrio.

A cada reacción espontanea y sincera que realiza el niño, este recibe una corrección externa por parte de sus padres, familiares profesores etc. -No digas eso, no hagas eso, esto está bien, esto está mal-.

Su cerebro dice que a jugar, lo externo dice a estudiar. Si le dice a correr, a sentarse. Si le dice hablar o cantar, a callar y escuchar. Toda acción que nace del correcto funcionamiento del hemisferio derecho, de lo que siente el niño espontáneamente y libre, va a ser corregida hasta su anulación, para ser sustituida por una programación destinada al hemisferio izquierdo y que nuestro disco duro completamente limpio, procesara como su realidad, imponiendo las actitudes del hemisferio izquierdo y anulando o desestimulando el derecho. Recordemos que el hemisferio izquierdo “te aísla y te diferencia de todo lo demás”.

Pongamos un ejemplo para comprender esto mejor:

Imaginemos que tenemos un biocomputador y hacemos un programa para esté, basado en números, matemáticas, formulas científicas, geometrías etc. Y por otro lado, hacemos otro programa basado en los sentimientos, naturaleza, biología, capacidades sensitivas etc.

Si preguntamos al primero que explique y procese la belleza de una flor, la respuesta del programa será que no tiene datos sobre esa flor y que la flor no existe. Y si pedimos al otro, que nos de la fórmula del agua, nos respondería que el agua es agua y no tiene formula. Cuando los dos, se están ejecutando desde el mismo biocomputador y están procesando la misma realidad, pero desde diferentes formas de mirar, porque cada programa funciona por separado y al imponer la programación de uno, sobre el otro se pierde la verdadera realidad que forman los dos.

Si observamos la sociedad, el comportamiento de las personas pertenece mucho mas al primero, que al segundo programa, en la que mercados, políticas y economías, se imponen a sentimientos, sentido común y bondad.

En esta programación, lo primero que se aprende es a obedecer, todos han de ser iguales, comportarse del mismo modo, cuando en la naturaleza no se encuentra nada igual, no hay ninguna persona igual que otra, no hay un árbol igual que otro, ni cada hoja de ese árbol es igual a la otra. De hecho, a cada segundo que pasa, el árbol, la hoja o la persona está cambiando, mirando que tendría un segundo menos de vida y que su proceso molecular cambia a cada segundo.

La programación continua marcando las pautas de comportamiento de cada individuo, sobre la obediencia en, competición entre unos y otros, producción y consumo, en los que se sustentan las bases de la sociedad, hasta que el hemisferio derecho en gran parte este en desuso.

Programando las formas de comportamiento, el individuo con el desuso de su hemisferio derecho, pierde de vista la realidad de su “ser” y hace de su realidad su “yo” y obedece a toda la información y los estímulos exteriores, en los que se ha suprimido el carácter real de cada cosa, haciendo de cada cosa, un producto creado a base de esa información y de esos estímulos, como la estética, publicidad o el dinero.

El individuo adopta el papel que le corresponde, etiquetado dentro la explotación de sus cualidades cerebrales, sumido en la programación social, donde cosas como éxito y bienestar, están claramente programados al igual que todo lo demás y hace de ellas su realidad. La única realidad que conoce. Su realidad.

Al igual que vimos en el ejemplo anterior, es una realidad diferente según el programa que se esté ejecutando.

El hecho de que seamos inocentes, de sentir y no pensar (o pensar solo en presente), que era la clave de que dispusiéramos de esa maravillosa energía, esa capacidad de amar, nos hace obedecer todo lo exterior, creyendo en las buenas intenciones de los que nos rodean (como se observara en el tercer articulo “la maldad bajo lupa”) y que, de hecho, no son malas intenciones las que les mueve a enseñarte todo esto, solo son inconscientes. Te enseñan exactamente como es su realidad, desde su programación, te transmiten está, para valerte en la realidad creada desde este desequilibrio entre los dos hemisferios y que, por la naturaleza de esta programación, se encuentra instalada en la inmensa mayoría de las personas, creando la realidad social, la realidad existente.

En definitiva, es como un efecto dómino por el que todos pasamos, en el que estamos convencidos de aportar lo mejor para los que nos rodean, a razón de nuestra programación, de la realidad que aprendimos, que nos enseñaron, que percibimos y que procesamos y asimilamos en nuestro biocomputador, utilizando el hemisferio izquierdo y obviando en gran medida el derecho.

Veamos qué pasa, cuando el desequilibrio se produce hacia el otro hemisferio, como en el caso de Jill Bolte;

LA HISTORIA DE JILL

En general, no somos conscientes de estas dos distintas miradas que proyectamos sobre la consciencia, porque ambas se mezclan y se superponen en nuestra experiencia cotidiana. Sin embargo existen algunas personas que, debido a traumatismos, tumores, embolias u operaciones en que se ha seccionado el cuerpo calloso, han tenido la oportunidad de sentir de manera separada ambas consciencias.

Alguna vez, incluso, algún neurobiólogo ha vivido en primera persona esta experiencia. Es el caso de la neuróloga Jill Bolte Taylor, que sufrió un ictus cerebral en su hemisferio izquierdo. Podéis escuchar su relato en; http://www.ted.com/talks/lang/spa/jill_bolte_taylor_s_powerful_stroke_of_insight.html.

En él, describe como vivió, como investigadora, lo que le estaba pasando, y también como lo sintió como persona.

Jill cuenta que en la mañana de su derrame, cuando se encontraba haciendo sus ejercicios físicos subida a una maquina, se miro el brazo y de repente le pareció que sus manos eran como garras primitivas (El hemisferio izquierdo está dejando de funcionar perdiendo la conciencia de su individualidad, de su “yo”).Se miro al resto del cuerpo y pensó: -Vaya, anda que no soy rara-. Y es que algo comenzaba a fallar en su cerebro. Lo que ocurría era que había comenzado a ver el mundo únicamente bajo el prisma del hemisferio derecho, en donde los límites entre todas las cosas se diluyen.

Como dice ella, de ser la persona que estaba en la maquina viviendo una experiencia, había pasado a ese espacio esotérico en donde era testigo de que se observaba a si misma teniendo esa experiencia.

Después de un pequeño desvanecimiento, se miro de nuevo el brazo y, entonces se dio cuenta de que no podía definir donde acababa su cuerpo:...”porque los átomos y las moléculas de mi brazo se mezclaban con los átomos y moléculas de la pared”.

¿Podéis imaginar lo que sintió Jill cuando la realidad que conocía se disolvió y el dialogo de su mente se silenció a paralizarse su hemisferio izquierdo? Durante 45 minutos lucho contra la progresiva pérdida de conciencia izquierda. Por ejemplo no era capaz de entender el significado de las formas de los números al teclear el teléfono de un amigo, ni tampoco entendía lo que le decía este (ahora solo funciona el derecho).

Inmersos como estamos en un mundo de palabras y formas que interpretamos como números, es apenas imposible hacerse una idea de la agonía de Jill sufrió durante esos momentos (se estaba muriendo su ego, su “yo”, su realidad conocida).

Sin embargo y a pesar del terror, Jill reporta un aspecto positivo de esa experiencia. Y es que pudo llegar a percibir un espacio mental al que otros dedican toda una vida.

El terror que sentía Jill, viene producido por la sensación ilusoria que produce el ego de tenerlo todo bajo control, sobre la realidad basada en el "yo” que se diluye y en el que, tu “yo” no puede controlar la situación, ni hacia donde te diriges, hacia donde te lleva esta situación. Si pierdes el ego, pierdes el control, que no es lo mismo que perder el sentido común.

La naturaleza funciona sola, si una persona se sienta diez días a meditar sin hacer nada, la naturaleza seguirá su curso normal y todo estará cambiando constantemente sin que no podamos controlarlo. No podemos controlar nada. Quizás una persona querida desaparezca o algo material que tienes en alta estima, desaparezca por diferentes circunstancias o tu pareja compre un billete de lotería que sea premiado y cuando te levantes, todo habrá cambiado por completo. Como vimos antes, las posibilidades son tan infinitas como inexistentes. Las cosas simplemente son como son y nosotros no las podemos controlar, solo es una sensación que produce nuestro ego.

Descubrió que pensar y sentir únicamente con el hemisferio derecho le reportaba un placer inconmensurable, una sensación de paz completa y comunión con el universo. Ella lo describe así. “Como no podía identificar la posición de mi cuerpo en el espacio, me sentía enorme y expansiva, como un genio recién liberado de su botella. Mi espíritu flotaba libre como una gran ballena navegando por un mar de euforia silenciosa. Encontré el nirvana. Y recuerdo haber pensado que no había forma de que yo fuera capaz de comprimir la enormidad de mi ser dentro de este cuerpo tan pequeño”

La enfermedad es, que perdió el hemisferio izquierdo. Pero la experiencia le mostró la realidad del derecho, de su “ser”, lo cual es una bendición. El problema es que, hay una manera de llegar a este estado de una manera natural y sin perder el izquierdo, que es igual de necesario y si se llega a través de un ictus y andas por la vida, viendo garras, sin poder entender lo que ves, ni lo que escuchas, vuelves a estar en el mismo punto de desequilibrio, aunque a la inversa y resulta igual de irreal que el anterior desequilibrio, creando otra realidad diferente al no estar ambos hemisferios en balance.

Jill tuvo suerte y salvo su vida, aunque necesito 8 años para recuperarse totalmente. Sin embargo, después de esta experiencia, asegura que todos seriamos más felices si lográsemos conectarnos de una forma más intensa con nuestro hemisferio derecho, si dejamos de analizar y racionalizar todo lo que nos pasa desde la lógica del hemisferio izquierdo y lográsemos “dar un paso hacia el lado derecho”, donde podemos disfrutar de los sentidos y el silencio de, simplemente existir (simplemente ser). Y desde luego que ella sabe de lo que habla.

Mencionar aquí, un detalle importante, si el hemisferio izquierdo esta desequilibrado, esta descolocado de su posición, sus actitudes sufren el mismo desequilibrio y la lógica es una de ellas. Esta disfunción la podremos observar mucho mejor, en la siguiente entrevista.

Vayamos ahora a observar todo lo explicado anteriormente, sobre la entrevista, que el Sr. Eduard Punset realiza a el Sr. Alun Anderson en el primer artículo de la revista.


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Mensaje por Nando el Mar 21 Dic 2010, 22:46

EDUARD PUNSET CHARLA CON ALUN ANDERSON

LA BIOTEGNOLOGIA, LA NANOTEGNOLOGIA Y LA TEGNOLOGIA DE LA INFORMACIÓN TRANSFORMARA EL MUNDO


Alun Anderson empezó su carrera como biólogo e investigador
en la famosa Universidad de Oxford (Reino Unido), para después pasarse
al periodismo. Desde entonces, hace ya treinta años, ha trabajado en las
más prestigiosas revistas científicas del mundo, Nature y Science.


También ha sido Editor jefe y Director de publicaciones de la revista New scientist durante más de una década. Su
andadura profesional le capacita para poner en perspectiva los cambios
que estamos viviendo e imaginar que nos depara el siglo XXI en
cuestiones tecnológicas y científicas
(subrayo esta parte, porque más adelante, después de haber analizado la entrevista, haré un comentario sobre este tema).

Punset: El ser humano planifica mucho ¿no?

Como
vimos, el futuro es una ilusión. Una persona que anda, planificara su
futuro andando. Si sufre un accidente y queda paralitico, volverá a
planear su futuro sobre ruedas. Si... al año siguiente la medicina
avanza y puede curarlo, volverá a planear otra vez andando. Y si cuando
acabe de planearlo todo, le cae una maceta en la cabeza y muere, de nada
sirvió lo planeado en todo momento. Dejo de vivir su presente, pensando
en planes ilusorios y lejos de la realidad. Vivió planeando la vida, en
vez de vividla.

Depende siempre de lo que ocurre en el presente.

Un
día, viendo un documental sobre el desastre nuclear de Chernóbil, se
reproducían los hechos, dentro de las instalaciones de la central y la
vida diaria de la gente en sus casas en esos momentos. Mientras la
desgracia se amasaba en el interior de la central eléctrica, la gente
preparaba su desayuno como cada día, con la rutina que da la normalidad y
en un momento, en un segundo, en un clic, todos los planes de unos y de
otros, se vieron truncados.

Alun: Si así es.

Punset: Pero
también se comenten muchos errores. A sí que, hagas lo que hagas, el
resultado es que es muy difícil planear el futuro, ¿no?
(imposible, desde el desequilibrio de hemisferios)

Alun: Si.
Hay muchos ejemplos que me gustan de como gente muy famosa, no logro
vislumbrar el futuro. Uno que me gusta especialmente es el de Thomas
Alva Edison, el célebre inventor estadounidense. Cuando concibió por
primera vez el fonógrafo- que posteriormente daría lugar al tocadiscos y
al reproductor de CDs -, en la década de 1880, Edison intento
plantearse cuál sería el uso del fonógrafo. Y su primera idea fue hacer
una muñeca parlante, ponerlo dentro de una muñeca para reproducir voces,
etc. Pero no fue capaz de pensar en un buen uso comercial.


Su
competidor, Alexander Graham Bell, el que invento el teléfono, también
intentó pensar en un buen uso para el invento y se le ocurrió hacer una
alarma de incendios parlante, que dijera; -¡Fuego! ¡Fuego!- en lugar de
hacer sonar la alarma.


Luego Edison volvió a
intentarlo y se le ocurrió la idea de que se podían grabar mensajes y
mandárselos a la gente, una especie de mensaje de texto primitivo,
realmente. ¡Pero ninguno de los dos cayó en que la idea revolucionaria
era la música! Cuando finalmente lo pensaron, en 1901, Carusso vendió un
millón de copias de una de sus grabaciones de una ópera. Pero durante
veinte años, nadie dio con la aplicación revolucionaria para el
fonógrafo. ¡Me parece de lo más gracioso!


Aquí vemos
como la mente del Sr. Alun obedece a su programación, competición,
consumo y producción. El buen uso está destinado al uso comercial, y el
éxito, como las ideas revolucionarias, nacen de la venta masiva de esa
aplicación al producto. Hacia aquí se enfoca la mente programada,
obviando, por la ocultación del hemisferio derecho, la capacidad de
sentir y eliminando otro tipo de éxito que produciría el hemisferio
derecho, que se sustentaría sobre las bases del respeto a cualquier
forma de vida y no dañar nada de la naturaleza, incluyéndolo todo sin
división, que es como se aprecia desde este hemisferio, por estar unido y
en completa comunión con todo, como una sola cosa. Por lo tanto, la
aplicación sería completamente diferente, de la que resultaría una
acción diferente en el presente y una realidad completamente diferente
en el futuro.

Punset: Si, es increíble... teniendo esto
en cuenta, ¿te sigues atreviendo a decir cuáles son los grandes cambios
que se avecinan en el futuro próximo?


Alun:
Bueno, lo que se puede decir es cuales son las tecnologías importantes:
se puede firmar que la biotecnología, la nanotecnología y la tecnología
de la información transformaran el mundo. Pero la pregunta especifica de
cómo van a hacerlo es mucho, mucho más difícil.


Punset:
Alun, hay algo paradójico: recuerdo que en los años sesenta todo el
mundo... bueno, todos querían cambiar el mundo. Y luego Daniel Goleman y
otros llegaron y dijeron: -¡Olvidadlo! ¿Por qué no intentáis mirar
vuestras propias emociones?


Daniel Goleman, no anda
desencaminado en su afirmación, les pide que se centren en el presente,
pero sería mucho más acertado decir; ¿por qué no miráis lo que sentís?

Ya
que, si miramos el comportamiento social de las personas, por ejemplo
en el fútbol, estas se llenan de emociones, alegres o tristes una y otra
vez, temporada tras temporada, obedeciendo a estímulos exteriores y
manteniendo el mismo problema de desequilibrio y su mente entretenida
lejos de la realidad. Con esas mismas emociones y a base de estímulos
externos trabaja la publicidad, creando el deseo y necesidades
inexistentes.

Alun: Si, cambiarse a uno mismo.

Punset: Y ahora es curioso: volvemos a hablar otra vez de cambiar el mundo. ¿O es en un sentido muy distinto?

Lo
que está cambiando, no se puede cambiar... ya está cambiando. Lo único
que se hace, es influir o aportar en el cambio con la acción en el
momento presente, como una pieza más de todo este universo. Pero... si
uno mismo no es consciente de su propia realidad, ¿que aportara a esta
naturaleza?

No es de extrañar que todos los sabios, antiguos y
modernos coincidan en una cosa “Se consciente, hazte consciente de tus
actos, se consciente de ti mismo, se tú mismo”.

Sólo se puede observar y ser, nada más.

Alun:
Bueno me parece que ambas cosas están pasando, ¿sabes? La gente sigue
hablando de cambiar el mundo; pero hay un nuevo grupo de gente que dice
ahora que podemos cambiarnos a nosotros mismos radicalmente, y no a
través de la meditación o las técnicas orientales que fueron tan famosas
en los setenta, sino a través de la tecnología más puntera: podemos
modificarnos con ingeniería y hacernos más que humanos, transhumanos.


En
mi opinión, la humanidad todavía no existe. La humanidad es el
siguiente paso evolutivo que dará el hombre cuando se haga consciente
de su realidad, a través del funcionamiento correcto de su cerebro, de
su mente.

Si damos una mirada rápida a el planeta en general,
observaremos millones de personas sufriendo por este problema de
dualidad mental, sufriendo por la programación social anteriormente
citada y un planeta en continua degradación, donde el enfoque mental y
las diferencias irreales creadas sobre compite, produce y consume y la
obediencia ciega, nos lleva a utilizar de manera contraria a nuestra
propia naturaleza los recursos y posibilidades.

Sobre esta forma
de mirar se pueden apreciar miles de ejemplos como, destrucción de la
naturaleza para su explotación y consumo, sobre un sistema económico que
enajena las mentes de todos, los condena al sufrimiento y genera falta
de cosas esenciales para la vida a dos tercios del planeta y la
acumulación de cosas y el deseo de poseer más, que
condena al otro tercio.

Bajo esa programación y desde el egoísmo
de nuestro “yo” ilusorio, materiales y energías se transforman y se
crean para la destrucción de la vida. Por poner algún ejemplo, armas
nucleares o bioquímicas y tecnología que, al servicio de estas
directrices y que lejos de darle una utilidad o aplicación humana,
inventa maneras de explotación de los recursos naturales más efectivas y
que sufre la naturaleza, o las personas, o las especies animales o
vegetales. Por supuesto, esas personas que realizan estas cosas,
consiguen el éxito económico y social programado y son aceptados y
admirados por el resto, que persiguen ese éxito y ese reconocimiento
social, concebido sobre las mismas bases de programación.

A esto,
la sociedad lo llama evolución, pero la realidad es que es todo lo
contrario, pudiéndose observar que la evolución, sufre la misma
deformación de la realidad en nuestras mentes, sobre la programación,
que el éxito.

Se puede observar todos los ejemplos que se desee,
es el mismo problema, desde el vecino, hasta los máximos mandatarios
internacionales, lo único que cambia es el poder de influencia social
del que cada uno dispone.

Normalmente, se da una función básica
sobre el funcionamiento del cerebro. Cuanto más poder de influencia se
posee socialmente, mas ego y cuanto más ego, mas se encuentra uno
alejado de la realidad, o sea más bloqueado esta el hemisferio derecho y
menos capacidad para sentir, menos capacidad para amar y más aislado se
está de todo lo demás. De todas maneras la generalidad no existe y cada
caso es único, pero una cosa esta clara, solo hay que echar un vistazo
al planeta para darse cuenta que la humanidad no existe, de que este
mundo y esta manera de actuar no es humana.

Otra cosa que se
puede observar, que pertenece al ego y que, con la lógica en su posición
correcta se apreciaría rápido, es; que no se puede o no se debe
modificar algo si todavía no se tiene un conocimiento exacto y perfecto
de que ese algo.

No se puede modificar el cerebro, cuando todavía
no se tiene un completo conocimiento sobre él, pero mirándolo sobre los
valores del enfoque mental actual, seguro que será un éxito comercial
en el futuro y por lo tanto se hará y por lógica, eso es una gran
inconsciencia como podemos observar.

Todavía no hemos pasado a
ser humanos y nos queremos convertir en transhumanos. No es extraño que
las personas busquen fuera, la inteligencia que no encuentra dentro de
sí mismo, pero aquí se aprecia hasta donde llega el ego de las personas.

No
nos es posible crear una maquina tan perfecta como el cuerpo humano,
que todavía no se ha llegado a comprender en su totalidad, como ocurre
con el cerebro, ni sus posibilidades. No somos capaces de encontrar un
balance entre los hemisferios, por los que carecemos del sentido de la
vida, carecemos de nuestra propia realidad natural y carecemos de la
capacidad de divisar hacia donde nos dirigimos, pero ya lo queremos
modificar.

Punset: Seres humanos mejorados. ¿Qué novedades hay en este sentido?


Alun: Bueno, hay dos cosas que son nuevas. La primera es lo radical que
es el pensamiento de la gente. Hay quien cree que podemos vivir para
siempre, que esta generación de jóvenes será la última que tendrá que
morir. A partir de entonces, la gente será inmortal, podrá vivir para
siempre. El ser humano podrá fusionarse con las maquinas y ampliar
enormemente su inteligencia, porque podrá conectar su mente a
ordenadores ultrarrápidos, e incluso si el cuerpo se agota, será posible
cargarse a un ordenador y continuar la existencia en silicio en lugar
de en un cuerpo de carbono. Esto suena a ciencia ficción.


Punset: Si.

Imaginen
el éxito comercial que sería inventar la inmortalidad. Una píldora que
nos lleve a la inmortalidad, pero... ¿que tendríamos que hacer después,
abolir el nacimiento?

Imaginen que nadie muere, pero no paramos
de reproducirnos. Con este enfoque mental actual, consumiríamos el
planeta, lo devoraríamos, que es exactamente lo que hacemos actualmente.
O haríamos lo que la mente inconsciente hace, buscar la solución una
vez creado el problema. ¿Se le daría acceso solo a unos pocos? ¿O
mantendríamos el balance, retirando de la sociedad a los indeseables?
¿Cómo haríamos?

De todas maneras, vemos como la mente refleja el
futuro, tal y como ve el presente, sin ese hemisferio derecho, con la
capacidad de sentir sin ser utilizada y como no la usamos ahora, no nos
hace falta para un futuro, porque... al cargarte en silicio, ¿donde
quedaría el tacto, el sabor, el olor, el sexo? ¿Qué seriamos luego, un
cacho de silicio conectado a un millar de cables?

Por lógica a
esto no se le puede llamar evolución, al igual que a lo otro humanidad y
queda una cosa bastante clara... para pensar así, mejor no pensar.

Alun:
Pero ya se están dando los primeros pasos en esa dirección. Así que
tenemos que pensar que quizás no se trata de una locura tan grande, al
final.


Hay un equipo que estudia el
envejecimiento en Estados Unidos: han identificado siete cosas distintas
que funcionan mal en el cuerpo a nivel molecular, ¿sabes? Desde la
formación de cierto tipo de mutaciones hasta los entrecruzamientos de
proteínas... Y todos y cada uno de estos siete problemas del
envejecimiento se están estudiando en busca de un antídoto. Puede haber
múltiples ofensivas que detengan el envejecimiento del cuerpo a nivel
molecular.


También hay que recordar que el
aumento de la esperanza (pensamiento de futuro) de vida ha sido muy muy
constante durante mucho tiempo, y que no se entrevé ningún final del
aumento de esperanza de vida.


¿Quién ha dicho que
envejecer es malo? ¿Acaso no todo envejece en esta naturaleza? ¿No
envejecen los animales? ¿Y los arboles? ¿Y las cosas? ¿Por qué nos
empeñamos en cambiar una naturaleza que es perfecta? Creo que es un
cumulo de cosas lo que nos lleva a pensar así: el enfoque que le damos
al éxito tiene mucho que ver, también sería un éxito una píldora contra
el envejecimiento. También, el hecho de que al envejecer, llega un
momento en que ya no puedes producir para la sociedad y de alguna manera
quedas apartado y por otro lado, la incomprensión de la muerte y el
miedo que nace de esa incomprensión.

¿Por qué la mente se centra
en el aumento de vida y no en vivir la vida con plenitud y felicidad,
sabiendo que no se puede ni calcular, ni predecir cuando llega la muerte
para el individuo? ¿Por qué no se disfruta de la vida y de cada una de
sus etapas con naturalidad?

Se puede observar que la mente que
piensa en el aumento de vida, trabaja sobre el futuro y para vivir la
vida con plenitud hay que estar y vividla en el presente, tener la mente
en el presente.

También podemos observar, que la incapacidad de
entender la muerte como un proceso natural, al igual que nacer, viene
dado por la inconsciencia y la ignorancia de nuestro propio ser.
Entonces la muerte provoca angustia y paliar la angustia es un éxito
comercial.

Vamos rápidamente a observar la muerte;

Imaginemos
que nos encontramos enfrente de una persona dialogando y en un clic, en
un segundo, se muere. Su cuerpo esta exactamente igual que hace un
segundo, pero la energía que había dentro de él, ha salido. Es como una
bombilla que tiene luz y esa luz se va. El cuerpo al completo se ve
entregado a la gravedad. Ahora, no está la energía que lo mantenía
erguido, no hay energía dentro.

Pongamos ahora que queremos matar
la electricidad, que también es energía ¿qué pasaría? Que no podremos,
porque la energía no se puede matar, solo se transforma, está o no está,
pero no se puede matar, eso pertenece solo al cuerpo.

Ahora
observemos como sabiamente explicaba Sócrates, que cada cosa tiene su
contrario, la luz y la oscuridad y como, cuando está la luz, la
oscuridad desaparece y si quitas la luz, vuelve a aparecer la oscuridad,
pero una cosa nace de la otra, sin luz no existiría oscuridad.

Si
para morir hace falta nacer, para nacer ¿qué hará falta? Morir. La
muerte existe porque hay vida y la vida porque hay muerte. Oriente tiene
mucho conocimiento de esto.

Mientras el hemisferio izquierdo no
trabaje en su posición y desconozcamos nuestra realidad, nuestro propio
ser. Mientras continuemos mirando desde el “yo”, seguiremos buscando la
solución a una cosa natural y que solo resulta posible para el cuerpo.

Punset: Cierto.

Alun:
Y me parece que si analizas la evolución, y recuerdas que la diferencia
entre nosotros y un chimpancé radica únicamente en un pequeño número de
cambios genéticos; eso sugiere que solo hace falta un poco de
ingeniería para hacer el cerebro mucho mas grande. A si es que si se
puede dar un salto tan grande entre un chimpancé y el ser humano con
solo unos pocos cambios genéticos, ¡unos cuantos más pueden añadir
mucho, mucho más sin duda! Por ello, no creo que sea poco realista
pensar que podemos aumentar nuestra inteligencia mediante la
manipulación biológica. Pero creo que habrá contratiempos.


Punset: ¿Qué tipo de contratiempos?

Alun:
Lo que pasa a menudo es que avanzamos mucho, y luego descubrimos que
nos habíamos olvidado de prever algún concepto muy profundo, o algún
tema difícil...


Resulta fácil hablar de futuro,
mencionar el futuro ¡Pero llegar allí es siempre más difícil! Por eso,
siempre que oigo un gran plan para el futuro, pienso que probablemente
necesitemos diez veces más de lo que afirman quien sea que diga que eso
pasará.


Punset: Así que también crees que tenemos por delante un proceso lento.

Alun:
La presión para realizar progresos es tan alta, las expectativas son
tan altas, que creo que será un poco más difícil de lo que la gente
cree... por eso, no espero un progreso muy rápido en el ámbito de la
tecnología de células madre ni en otros tipos de ingeniería genética.
Aunque con el tiempo, si.


La presión y las expectativas
están creadas por la competencia. Si aparte de modificarnos sin
conocernos, lo hacemos con prisas y bajo presión, no es de extrañar que
surjan contratiempos, aunque más bien se podría decir que lo se obtienen
son problemas, como de costumbre.

Punset: Volviendo a lo
que sugerías antes, a los grandes cambios en la nanotecnología, en la
tecnología de la información, y... ¿que mas mencionabas?


Alun: Hay tres grandes campos tecnológicos: bio, info y nano.

Punset: En la biotecnología, ¿qué crees que surgirá?

Alun:
Bueno, no hay duda de que habrá avances médicos: comprensión de las
enfermedades inmunitarias. Creo que es muy probable que lleguemos a
curar el cáncer, porque ahora empezamos a entender muy bien el mecanismo
molecular.


La mente inconsciente busca el remedio para
la enfermedad, sin plantearse buscar la raíz de la enfermedad, ¿dónde
nace y por qué se origina? Es como si tuviéramos un árbol que se
encuentra enfermo y cortáramos las ramas que están enfermas, pero con el
tiempo otras ramas crecen en su lugar, con otra forma, pero también
enfermas, porque crecen sobre una base enferma, cuando el único remedio
seria arrancar el árbol de raíz y en el mismo sitio poner uno sano.

Las
enfermedades nacen, en un 70% aproximadamente, de la tensión que genera
el desequilibrio mental entre los dos hemisferios y la separación
existente entre la realidad natural y la realidad ilusoria del “yo”.
Esta separación te lleva a vivir la vida sobre una base irreal que nunca
te lleva a la felicidad. Te lleva a comportarte de manera diferente a
lo que necesita tu naturaleza, y a escuchar esa programación que no deja
que el hemisferio derecho actué, desconcertándote y obedeciendo a una
vida rutinaria y repetitiva que no necesitas... Y como bien dice Jill, “el hemisferio derecho le reportaba un placer inconmensurable, una sensación de paz completa y comunión con el universo”, que es exactamente lo que necesitamos encontrar dentro de nosotros mismos, para que no se dé la enfermedad.

Es
muy difícil que una persona como Jill, que se siente así, estando en un
estado mental equilibrado, enferme, porque la mente juega un papel
fundamental en cualquier enfermedad, pero no se asocia a la raíz de la
enfermedad, puesto que se piensa que el cerebro funciona correctamente,
se da por hecho, porque simplemente, el biocomputador procesa la
información que se a vertido sobre él y esta información es la realidad
que conoce.

Como Jill, al experimentar otra realidad diferente a
la de su programación a través del sentimiento, los pilares mentales
cambian y se rompe mucha o toda la programación ilusoria (en aquel
momento desapareció el ego), abriendo otras formas y maneras de procesar
la realidad, viendo que existe otra realidad e incluso llegando a ella y
no es de extrañar, que aconseje poder conectarse mejor al hemisferio
derecho, que sería la solución a muchas de las enfermedades existentes.
La felicidad que proviene de la consciencia.

La felicidad es
energía. Una persona que está feliz, esta radiante, llena de vitalidad,
está encendida, canta, baila, ríe etc. Una persona que esta triste, está
apagada, no es activa, no tiene vitalidad, con facilidad puede caer en
depresión y... entre estas dos personas, es mucho más probable que
enferme la que se encuentra triste, que la que esta alegre y en caso de
que las dos enfermaran, es más fácil que, la que tiene ganas de vivir se
recupere y la otra perezca, suponiendo que las dos padecieran la misma
enfermedad.

Punset: ¿Y qué pasa con las enfermedades degenerativas, como el Alzheimer?

Alun:
Bueno, ahí el objetivo es el tratamiento con células madre;
probablemente sea lo mejor. Creo que hay dos tipos de cosas: por un lado
están los fármacos que combaten estos problemas, por ejemplo el
Parkinson con pérdida de dopamina, y el Alzheimer, con pérdida de otro
neurotransmisor... Habrá nuevos fármacos para potenciar esas sustancias
químicas en el cerebro y por otro lado estará la terapia con células
madre, me parece, a largo plazo.


Punset: ¿Y en el campo de la nanotecnología?

Alun:
Ese es el campo verdaderamente emocionante, en mi opinión, porque justo
ahora estamos inmersos en este terrible problema energético...


Punset: Si, una trampa energética; es verdad.

Alun:
Y nuestra dependencia de la energía está causando problemas políticos
graves. Creo que la nanotecnología puede brindarnos una solución al
problema energético.


Buscar el remedio para un consumo
desorbitado, después de haberlo creado, creando así, una necesidad
ilusoria para las personas, desde un consumismo devorador que genera
unos volúmenes de negocio abismales, que es el problema real que vivimos
y que política, poder económico y empresarial traten de abarcar la
máxima porción de ese negocio, en su completa locura por ganar más
poder, a mi no me parece un terrible problema energético, me parece, más
de lo mismo sobre la mente y su programación, un grave problema mental
de inconsciencia al que sin darnos cuenta, contribuimos todos.

Punset: ¿A través del uso de bacterias, por ejemplo?

Alun:
Creo que las células solares serán mucho más eficaces. Otra idea
fantástica es que , si se utilizan nanofibras para la conducción
eléctrica, como son muy ligeras y con una resistencia muy baja, hay
quien dice en Estados Unidos que Canadá podría utilizar energía
hidráulica para suministrar electricidad a todo Estados Unidos si se
emplearan estos cables de transmisión con perdidas tan bajas... Así es
que hay todo tipo de ideas fantásticas provenientes de la nanotecnología
que cambiaran totalmente el modo en el que usamos la energía.
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Re: ARTICULO DE OPINIÓN A LA REVISTA REDES PARA LA CIENCIA

Mensaje por Nando el Mar 21 Dic 2010, 23:05

Como
subraye al comienzo de este articulo, en mi opinión el Sr. Alun y su
andadura profesional, no le capacita para poner en perspectiva los
cambios que estamos viviendo e imaginar que nos depara el siglo XXI en
cuestiones tecnológicas y científicas. El desequilibrio entre los dos
hemisferios en su persona es un hecho. Obedece a su programación. No
está capacitado para observar la realidad, ni procesarla y, ni mucho
menos el futuro, dado que el funcionamiento de su lógica corresponde a
la descolocación del hemisferio izquierdo y esta lógica no trabaja al
unísono con el derecho.

Lo que capacita a una persona para
realizar esta función, sería el conocimiento, que es una cosa muy
distinta al saber, ya que, el saber pertenece a la capacidad del
hemisferio izquierdo de almacenar información exterior que se procesa de
manera intelectual y el conocimiento pertenece a la capacidad del
hemisferio derecho de almacenar información interior y que se genera al
procesar, lo sentido a través de la experiencia en el presente.

En la entrevista se observa, por ejemplo, en los científicos radicales que dicen; -que esta sería la última generación de jóvenes que tendría que morir y que ya están dando los primeros pasos en este sentido-.
Éstos, han de poseer un gran saber para poder realizar este proyecto,
pero el conocimiento lo perdieron en algún momento, mientras adquirieron
ese saber.

Quiero dejar claro que, mi intención es mostrar, lo
que a mí, se me revela como la verdad y en ningún momento tengo la
intención de criticar, dañar o menospreciar a el Sr. Alun Anderson, al
que no tengo el gusto de conocer y con el que seguro, compartiríamos y
conversaríamos de maravilla, intercambiando saber por conocimiento que
nos haría a ambos, seguir creciendo en conciencia, teniendo en cuenta
que, el primer artículo trata de una entrevista con él y si la
entrevista se hubiese realizado con otra persona, ahora, en este
articulo se estaría hablando de otro individuo y por desgracia para la
humanidad, en los mismos términos.

Tampoco es de extrañar que
gente que se encontraba con su mente en equilibrio, como Sócrates, capaz
de resumir todo lo mostrado anteriormente, en una frase; -Yo solo sé,
que no sé nada-, y sabios de oriente y occidente, coincidan todos en
hablar de humildad, ya que, para tener esa conversación con el Sr. Alun,
habría de ser requisito indispensable, después de que, como hemos
visto, su ego, su realidad ilusoria se vea seriamente dañada, lo que por
regla general y a falta de esa humildad, genera otras reacciones
negativas de defensa del ego, que explican la incapacidad de la mente
inconsciente de entender una realidad, lejos de la suya, lejos de esa
programación, por el hecho del desequilibrio entre hemisferios y la
deformación de actitudes como la lógica, y por ser esta realidad, la
única de la que tiene conocimiento, como pasaría en el caso de Jill
Bolte, a la que no le resultaría nada fácil hablar del espíritu entre
sus colegas, antes de vivir su experiencia y que ahora lo menciona con
una naturalidad que pasa desapercibida..

Esto explica el hecho de
que, esta gente, con mentes tan maravillosa como Sócrates, Jesucristo o
Nitzche entre otros muchos, acaben siempre muertos o en centros
psiquiátricos, después de ser juzgados injustamente y condenados,
diciendo cosas como; -Señor perdónalos, porque no saben lo que hacen-,
después de que dediquen su vida a mostrar la verdad, otra realidad
distinta de la que percibe la mente inconsciente, siendo éstos,
condenados por esas mismas mentes que les rodeaban, defendiendo su
realidad y su ego, después de haberlos visto realizar cosas
maravillosas, pero que no se pueden ni entender, ni comprender, ni
creer, de no ser vividas esas experiencias en primera persona o de tener
en equilibrio los dos hemisferios.

Veamos ahora el resultado de la inconsciencia que produce este desequilibrio, en el siguiente articulo.


LA MALDAD BAJO LUPA

LA
FRONTERA QUE SEPARA EL BIEN DEL MAL ES MAS FACIL DE CRUZAR DE LO QUE
CREEMOS. ¿HEROES O VILLANOS? MUCHAS VECES, NUESTRA CONDUCTA DEPENDE DEL
ENTORNO QUE NOS RODEA.




(POR BEGOÑA MERINO)

Un
viernes en la primavera de 2004, un establecimiento de Mc Donald’s
recibió la llamada telefónica de una persona que se identifico como el
oficial Scott. El policía aviso a la encargada, Jean Summers, de que iba
a enviar una patrulla al restaurante para detener a una de las
empleadas, que había sido acusada de robo.


Jean
escucho atentamente la descripción física de la presunta delincuente.
Coincidía con la de Louise Ogborn, una camarera que llevaba poco tiempo
trabajando allí. Siguiendo las instrucciones que el policía le daba por
el auricular, Jean retuvo a la chica en un almacén, donde la hizo
desnudarse para registrarla mientras llegaba la patrulla.


Pero
el coche tardaba y el oficial -vía teléfono- comenzó a ordenar un
registro que se fue tornando delirante y que incluía instrucciones de
humillaciones físicas a la camarera. De poco sirvieron las suplicas de
Louise, Jean se convirtió en las manos del policía. Algunos trabajadores
se negaron a participar en la detención y obedecer las instrucciones
telefónicas, pero nadie aviso a la policía. A la de verdad. ¿Cómo pudo
ocurrir algo así? Unos datos telefónicos creíbles, y una actitud y un
tono de voz que transmitieron autoridad, bastaron para que Jean
obedeciera a un desconocido, olvidara sus principios morales,
quebrantara las normas de la empresa y obviara que Louise era una
pacifica compañera de trabajo incapaz de robar.


El
comportamiento de Jean es completamente normal, obedece a su
programación. Lo primero a lo que la enseñaron fue a obedecer, nos
pasamos la vida obedeciendo constantemente, obedecemos a nuestros
padres, a nuestros maestros, a nuestros jefes, a las reglas sociales, a
las leyes sociales etc. y su comportamiento se ve claramente influido
por la costumbre creada a la obediencia. El acto de obedecer se repite
tantísimo en la vida, que al final, obedecemos automáticamente como
robots sin plantearnos ni considerar a que estamos obedeciendo.

Las
bases de los principios morales pertenecen a la generalidad, no se
sustentan sobre lo sentido individualmente, creando una moral propia e
individual, sino que es procesada por el hemisferio izquierdo de manera
intelectual. Es algo que sabes, que te han enseñado, pero no has
experimentado ni procesado interiormente a través de lo sentido y
pertenece al comportamiento “correcto” de todos. La moral, nos es
dictada por la sociedad desde el principio y la realidad es que, la
moralidad no pertenece a nuestro propio ser, si no que se va formando,
claramente influida y condicionada por el comportamiento de todos los
demás, por el comportamiento y el compromiso social.

Cuando la
situación requiere una respuesta individual que se sale de la
generalidad, que se sale de lo normal, cuando está, necesita una
respuesta propia que no es delegada en la obediencia a otros, como
padres, profesores o jefes, normas etc., cuando requiere una respuesta
espontanea que nazca del hemisferio derecho, la persona se ve
completamente confundida y sin saber cómo reaccionar ante esa situación,
puesto que esto, no estaba previsto en su programación y el hemisferio
que tiene que responder se encuentra sin actividad y en desuso. A si es
que Jean, no olvido sus principios morales, si no que los principios
morales que posee no son los suyos propios y no están bien asentados y
continuo haciendo, exactamente lo mismo a lo que estaba acostumbrada,
continuo obedeciendo.

EL ANONIMATO PERMITE ABANDONAR EL AUTOCONTROL Y REDUCIR LA RESPONSABILIDAD PERSONAL SOBRE LOS PROPIOS ACTOS.


Pero
no nos precipitemos al juzgarla. Porque su actuación no es un hecho
extraordinario, sino una conducta humana previsible que se ha estudiado
en situaciones experimentales, un claro caso de obediencia ciega a la
autoridad.


De hecho, no habría que juzgarla, puesto que
tanto Jean como Louise son víctimas de otra mente completamente dañada y
que amasa sus acciones desde el hemisferio izquierdo, siempre enfocada
en futuro y con el derecho en completa desaparición. Las dos pasaron por
momentos dolorosos y complicados.

EL HOMBRE DE LA BATA BLANCA

En
1961 el psicólogo neoyorquino Stanley Milgram sorprendió al mundo con
los resultados de un experimento con el que probo los limites de nuestra
obediencia. Milgram recluto a mil ciudadanos corrientes, haciéndoles
creer que participarían en un experimento sobre la memoria.


En
la sala de experimentación, los voluntarios se encontraron con un
hombre vestido con una bata blanca. Era el experto, la figura de
autoridad que os instruiría sobre lo que debían hacer y que les
acompañaría durante el experimento.


Cada
participante -de forma separada- tenía que ir formulando preguntas a una
persona que se encontraba al otro lado de un cristal, en una habitación
conjunta. Si esta respondía incorrectamente, le aplicarían una descarga
eléctrica, para ver si así se mejoraba el aprendizaje. Cada respuesta
errónea iría sumando 15 voltios a la cantidad de electricidad aplicada, pero se les decía a los voluntarios que no debían de sentirse mal, que tenían un objetivo noble,
(esto es tan común en la sociedad, como que compone ésta por completo) ya
que se trataba de ayudar a los que estaban tras el cristal a recordar.
Aunque hay un detalle importante que los participantes desconocían: la
persona que recibía las descargas era un actor que, en realidad, no
recibía daño alguno. Todo era una pantomima.


Sobre
la mesa de la sala de experimentación descansaba el aparato que
supuestamente aplicaba las descargas eléctricas. Bastaba tocar un mando
para ir sumándole voltaje. Al llegar a los 100 voltios, los
participantes oían los gritos de la supuesta víctima pidiendo marcharse
(recordemos que se trata de un actor). Algunos preguntaban al
experimentador que ocurriría si seguían aumentando la electricidad. La
respuesta del hombre de la bata blanca era;”yo soy el responsable y el
experto, usted continué”.


Así hasta alcanzar el
máximo de 450 voltios, una intensidad peligrosa. Es escalofriante
pensarlo, pero dos de tres voluntarios aplicaron la descarga máxima,
incluso creyendo que matarían a la persona que gritaba al otro lado del
cristal.


De esta manera, Milgram demostró lo fácil que nos resulta seguir instrucciones, incluso las órdenes más crueles. La
sociedad moldea desde la infancia nuestro comportamiento para que
rectifiquemos las conductas incompatibles con las normas sociales. Un
profesor, los padres, un medico... son figuras de autoridad a las que no
nos cuesta obedecer, simplemente porque creemos en sus buenas
intenciones. Por tanto, cuando sentimos que la responsabilidad está por
encima nuestro, cuando nos convencen de que nuestras acciones persiguen
un bien mayor, podemos ser capaces de llegar a conductas extremas de
castigo hacia los otros
(y hacia todo lo demás).

En
particular cuando se nos hace olvidar quienes somos como individuos,
podemos llegar a niveles de docilidad que, en circunstancias normales,
nos resultaría totalmente inadmisible. Esta tendencia es la que se
utiliza, por ejemplo, en muchos regímenes totalitarios en los que se
uniformiza a los componentes de las fuerzas de seguridad: se les vuelve
seres anónimos cubriéndoles el rostro, o vistiéndoles a todos igual.


Por
otra parte, se intenta deshumanizar a sus víctimas para que cueste
menos verlos como objetos en vez de como sujetos, para que no despierten
empatía.


En nuestra sociedad, este comportamiento y
esta manera de actuar es habitual y común, de hecho, desde que nacemos
se modifica, “el quiénes somos” como individuos y se nos pone un número
de identificación que arrastraremos y nos condicionara toda la vida y
que será la manera de mirarte para la sociedad, agrupándote y
etiquetándote en grupos, apartándote de tu individualidad, condicionando
tu libertad y tu comportamiento, llegando a niveles de docilidad y
obediencia totalmente inadmisibles para nuestra propia naturaleza.

Esto
se podría explicar de dos maneras; o bien, esto no solo se da en los
regímenes totalitarios, si no que se da constantemente en todas las
sociedades, como podremos observar en la nuestra, en las que todas las
cosas y personas están etiquetadas y los poderes del orden, políticos,
ejercito, se encuentran uniformados, perdiendo todos ellos su
individualidad, o bien, vivimos bajo un régimen totalitario mercantil.

En
cualquier caso, todo lo que hacemos es por un bien mayor y común y
confiamos ciegamente en las buenas intenciones de los que dictan las
reglas o normas y que nos etiquetan y agrupan, pero la realidad es que,
en todos los casos te deshumanizan.

Veamos un ejemplo de cómo el rol de verdugo y victima condicionan nuestra mente y nuestra forma de actuar.

DE ACTIVISTAS CIVILES A CRUELES CARCELEROS

Diez años después de Milgram, un psicólogo italoamericano atrajo la atención internacional con otro polémico estudio.

En
1971, la Universidad de Stamford (EEUU) era un nido de activistas de
los derechos civiles. La mayoría de los estudiantes estaban
comprometidos en las protestas contra la guerra de Vietnam. En ese
entorno antibelicista el psicólogo Philip Zimbardo seleccionó a un grupo
de voluntarios que necesitaba para un experimento de resultados
imprevisibles.


NUESTRA VIDA MENTAL Y NUESTROS ACTOS
ESTÁN DETERMINADOS POR FUERZAS SUPERIORES A NOSOTROS


Zimbardo
quería estudiar las consecuencias psicológicas y conductuales de
convertirse en prisionero o en guardia penitenciario. Para ello recreó
el entorno físico y psicológico de una prisión en las instalaciones de
la Universidad de Stamford.


Después seleccionó a
veinticuatro estudiantes con una salud mental impecable, a quien
ofreció escoger el papel de carcelero o de recluso. Al principio ninguno
quería ser guardia, así que los papeles se decidieron lanzando una
moneda al aire.


El estudio se inició con la
detención de los presos, que fueron conducidos a las instalaciones de la
prisión simulada. Allí los guardianes los desnudaron, uniformaron y
rociaron con un insecticida. Una media de nailon en la cabeza sustituyo
el rasurado del cráneo y una cadena en el tobillo les recordaba
constantemente su condición de prisioneros.


En
lugar de sus nombres debían usar números. Por su parte, los guardianes
recibieron bonitos uniformes, un silbato, una porra y unas gafas de
lentes reflectantes. En ambos casos, estos cambios físicos les hacían
perder su identidad.


Rápidamente los guardias se
dedicaron a establecer elaboradas listas de normas para los
prisioneros, que estos deberían memorizar y obedecer.


Aunque
el objetivo inicial de los recuentos, era comprobar que los prisioneros
estaban sanos y que ninguno había escapado, pronto se convirtieron en
ceremonias de control y de castigos arbitrarios orquestados por los
guardias. El segundo día los carceleros pidieron refuerzos a Zimbardo,
afirmando que los presos eran peligrosos y que debían ser controlados.
Entonces empezaron a usar la fuerza física para controlar a los
prisioneros, aunque Zimbardo, que ejercía de Director de la prisión, lo
había prohibido.


Al otro lado de las rejas, los
reclusos también habían interiorizado su rol, olvidando que participaban
en un experimento. Pronto se rebelaron contra los números y empezaron a
insultar a los guardias, que, cuando sabían que Zimbardo no les
vigilaba, infligían los castigos más terribles. A pesar de las
advertencias del psicólogo a los carceleros, al día siguiente los
maltratos empeoraban todavía más. El sexto día, Zimbardo decidió dar por
finalizado el experimento, que en realidad estaba previsto que durara
dos semanas.


HEROISMO, MALDAD POR ACCIÓN Y MALDAD POR INACCIÓN

En
su libro “El efecto Lucifer: El por qué de la maldad (Paidos2008)”
Philip Zimbardo analiza las tres formas en los que una persona puede
actuar cuando se encuentra ante circunstancias especiales. La maldad
puede estar desencadenada por una autoridad fuerte que nos presiona para
hacer daño a alguien, como en el experimento de Milgram o el caso Mc
Donald´s, o por las reglas, que nos asignan un rol, y que seguimos para
integrarnos en el grupo, como demostró Zimbardo. La maldad por inacción
correspondería a la actuación de los empleados del restaurante que,
aunque no participaron directamente en el registro de la camarera, no
hicieron nada para impedirlo. Por último, personas corrientes realizan
acciones altruistas que ponen de manifiesto lo mejor de la naturaleza
humana.


Lo asombroso es que muchas de estas
personas insistan en que su acción carece de merito porque cualquiera
hubiera actuado así en la misma situación.


Ahora sabemos que no es cierto. Son, verdaderamente, héroes.

Estas
personas actúan en esas situaciones espontáneamente, sin pensar,
realizando lo que sienten en el momento presente desde su hemisferio
derecho y ven la realidad con éste, funcionando desde donde el ego no
predomina con contundencia y por lo tanto se da, la humildad antes
mencionada. No son héroes, tienen un comportamiento humano y lejos de
mirarlos como algo excepcional, se deberían tomar como ejemplo de lo
normal en comportamiento para un humano.

Entendamos entonces, que
la maldad nace de la inconsciencia de la realidad natural e individual y
es amasada por la mente en completo desequilibrio entre hemisferios,
que a aprendido de su pasado lo que reproduce en el futuro, porque todas
estas personas también fueron niños inocentes y puros.

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Si
tuviera que resumir todo lo explicado de manera simple, diría que la
mejor manera de explicarlo, sería utilizando el lenguaje informático, en
el que podríamos decir que, somos víctimas de un virus en el
biocomputador que nos crea una realidad y una identidad irreal, que
controla nuestra conciencia e influye en todas nuestras acciones y que
este virus no tiene una cura general, si no individual y que cada uno,
por si mismo a de realizar. Por esta razón, el único cambio que se puede
dar, es un cambio individual de conciencia que nos conducirá a
evolucionar. Nos conducirá a la humanidad.

Solo espero que las
personas de la revista y el Sr. Punset, dispongan de la humildad antes
citada, para leer esto y hagan uso de ella, para utilizar este articulo
en pos de la verdadera evolución.

Les pido mis disculpas por las faltas de ortografía y mi manera de redactar este articulo.

Con todos mis respetos y la mejor voluntad. Nando.
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Nando
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Re: ARTICULO DE OPINIÓN A LA REVISTA REDES PARA LA CIENCIA

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